“Sombras en el horizonte, sombras, nada mas” (El verdugo y la sangre)
En el siglo XXII, todo vestigio de libertad ha sido aniquilado.
Después de
A finales del siglo XXI, ante la inacción de los partidos tradicionales, surge una corriente ideológica que se abre camino entre el magma de desesperados.
Son los movimientos estructurales, una nueva filosofía que propugna que el ser humano solo es un animal encajado en una estructura socioeconómica y legal. Para los estructuralistas, las libertades democráticas son puras ilusiones vanas, fuente de toda inestabilidad y su abolición llevara a la humanidad a un nuevo estado de orden y perfección.
Tras la desaparición de los sistemas democráticos, que caen como fichas de domino, El Movimiento se hace con el control absoluto, absorbe todos los poderes imaginables.
Es el nuevo totalitarismo.
Los grupos rebeldes que se oponen al yugo, sufren una represión brutal.
En una celda cualquiera, de una megaciudad cualquiera, se hacinan acusados de rebelión al Sistema Global.
- No quiero morir. Tengo miedo – dice el preso numero 27.
Dos Interrogadores Oficiales entran en el habitáculo y se llevan a un preso.
Horas más tarde, los dos individuos charlan animosamente.
- No ha confesado nada. Es duro de roer. Y eso que le hemos aplicado el Protocolo 1005. Pero mañana habrán desaparecido esos bastardos. La pena por rebelión es la muerte.
- No te preocupes. Descubriremos quien ha distribuido esos libros.
Leer esta prohibido.
Comentario del autor: Este relato es pura ficción, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Pero si la humanidad no cambia a tiempo el rumbo y soluciona los problemas presentes y futuros, nuestras peores pesadillas podrían hacerse realidad.
La libertad define al ser humano, pero también el ser humano define su libertad, y elige lo que quiere hacer con ella. Elegir mal es desprestigiarla, y sumar puntos para que un día desaparezca. Tal vez algún día, una persona joven de una futura generación, pregunta a su padre donde empezó todo, donde empezó la decadencia de la civilización. Y su pobre padre recordará, en ese mismo instante, los dorados años de juventud,cuando no se veían sombras en el horizonte.

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